lunes, 12 de enero de 2009

La mejor 'uba' del Caribe

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"Uba" de Aruba

  • Carolina Jaimes Branger
Me encanta Aruba. Cada vez que puedo, me arranco para allá pues es un auténtico paraíso para el turista que busca relajarse, descansar y disfrutar. Los arubeños, interesante mezcla de arawacos, africanos y europeos en su mayoría holandeses, están orgullosos de su mestizaje y no se sienten ni mejores ni peores a nadie, ni discriminados, ni ninguneados, ni pisoteados por ninguna planta insolente de ningún extranjero.

Los arubeños no se sienten
ni mejores ni peores a nadie,
ni discriminados, ni ninguneados,
ni pisoteados por ninguna
planta insolente de ningún extranjero

Todo lo contrario: han hecho de su país, una pequeña isla de menos de 200 km 2 de superficie, un auténtico emporio turístico, su meta es convertirse en el destino preferido del mundo y van muy bien encaminados en ese sentido. Claro, a ellos no les ha pasado por la cabeza que hay que fomentar solamente el turismo endógeno, porque de esa manera se morirían de hambre. Ellos saben que los turistas que vienen en enormes cruceros no dejan basura sino, como en otros lados, pingües ganancias en dólares y euros, no sólo para el Gobierno sino para los arubeños.

Como recientemente pasé una semana recorriendo la isla fue inevitable la comparación con nuestra Venezuela. Situada a sólo 20 km de las costas de Falcón, Aruba es una isla agreste, muy árida, con aguas cristalinas y arenas blancas, pero sin playas que puedan compararse a las venezolanas. En Venezuela tenemos 1.000 kms de playas que podríamos haber desarrollado para el turismo, y es muy poco lo que se ha hecho en ese respecto.

Aruba, que no tiene petróleo, vivió primero del oro, luego de la explotación de la sábila (aloe) en el siglo XIX, y más tarde, en el siglo XX, de la refinería que instaló la Standard Oil (hoy Exxon). La crisis de principios de los ochenta causó el cierre de la refinería, y desde entonces los arubeños, como no tenían quien les financiara misiones, se dedicaron de lleno a explotar el turismo. Bienvenidas las inversiones locales y extranjeras.

Hoteles, restaurantes y entretenimientos han hecho de la Antilla Neerlandesa un destino obligado de quienes buscan clima cálido y agradable, seguridad y diversas opciones para la familia completa.

Aruba está hoy encaminada a ser uno de los países más prósperos del continente americano sin que ninguna revolución socialista venga a frenar su desarrollo.

Lástima que cuando decidimos copiarnos de una "uba", hayamos escogido Cuba y no Aruba.

Leído en El Universal
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